jueves, 18 de abril de 2013

Un español cabalga hacia el cerebro

Photo Crédit: Opensource Handbook of Nanoscience and Nanotechnology (Kristian Molhave)

 
Por Olga Hernández Baena
Grafoanalista Forense por la Universitat Autònoma de Barcelona
 
 
Leí en El Mundo la columna de Arcadi Espada y decía "Hace dos semanas el Presidente de Estados Unidos presentaba en la Casa Blanca el ambicioso e incierto proyecto Brain, que pretende cartografiar el cerebro y que tiene detrás al español Rafael Yuste." He buscado,  y la información completa se publicó el 2 de abril.
 
En 2005, la revista Science, para celebrar su 125 aniversario,  seleccionó las 125 grandes preguntas que los científicos aún no han contestado.
 
Donald Kennedy, editor de la revista, comentó: "Actualmente, las preguntas científicas más profundas abordan algunos de los más grandes fenómenos del cosmos, así como algunos de los más pequeños. Puede que nunca lleguemos a contestar totalmente algunas de esas preguntas, pero al intentarlo, nuestros conocimientos y la sociedad avanzarán".

En la publicación de elmundo.es se informa de que en el caso de la enfermedad de Alzheimer "la nanotecnología ha desarrollado sensores sensibles a las proteínas relacionadas con la génesis de la enfermedad que se podrían insertar en pacientes y hacer un mapeo químico de lo que está ocurriendo en tiempo real."
 
Paradójicamente -o no-, esa nanotecnología que permite viajar hacia nuestro cerebro recibe su mayor empuje de la ambición de viajar hacia el exterior: Marte. 

Este reportaje sobre nanomedicina demuestra hasta qué punto viajar al espacio exterior con éxito depende de dominar el espacio interior:
https://www.youtube.com/watch?v=UsFWYvqHXjY

El proyecto de la NASA de crear nanorobots médicos que permitan ofrecer atención médica a los astronautas en 2020, en Marte, es una metáfora de cómo tendremos que ser expertos navegantes de nuestro propio organismo si queremos dominar el espacio exterior. 

Sin embargo, a mí lo que más ilusión me hace es que quizá, a partir del proyecto de Yuste, se pueda responder a la pregunta que se hacía el director de la Revista Science, Alan Leshner: ¿Cómo fabrica el cerebro la conciencia?.

¡Qué afortunados que somos de que esté ahí nuestro hemisferio derecho!